domingo, 4 de noviembre de 2007

Repetición de la jugada

A casi todos los investigadores que se han acercado al estudio del nazismo una de las cosas que más les llena de perplejidad (y que casi siempre citan en sus trabajos) es el hecho de que un personaje tan insignificante (un simple cabo del ejército) pudiese hacer los barbaridades que hizo.

Perplejidad que se extiende a muchos de su colaboradores, en apariencia gente totalmente normal, y que hasta la fecha no habían destacado especialmente fuera de sus profesiones habituales.

Panaderos, maestros, oficinistas, médicos de familia, etc. se convirtieron en los mayores genocidas de los que tengamos recuerdo (a Carrillo lo dejo para otra ocasión).

Pues bien, esto (que a mi me podría causar el mismo malestar), creo que debe ser una condición intrínseca del genero humano. Sin más.

Si te das una vuelta por la Prensa, la de hoy día, yo estoy convencido que entre esa profesión habría muchos candidatos para una repetición de los hechos en nuestro país.

Escúchalos con atención y verás que, si se diesen las condiciones oportunas, muchos de ellos serían estupendos Jefes de Campo, a poco que se les pidiese, para el exterminio de contrincantes.

Naturalmente ellos lo negarán, pero estarían encantados.

La disculpa sería la de siempre: La obediencia debida y el juramento al Jefe (luego, y pasadas siete décadas, ya harían una Ley de Memoria Histórica para rehabilitar a los que no hubiesen podido esconderse).

Falso, ahora no deben obediencia a nadie ni han jurado nada. Lo hacen por resentimiento, gratis y por puro placer.

No están todos los que son, están solo algunos a los que se les nota en la cara.

Y si no lo crees, aquí tienes una muestra de lo que digo:

¿Se le ha notado, o no, la cara de machista complacido y borrego satisfecho?

4 comentarios:

Txiripitiflautiko dijo...

Comparar a la escoria humana a la que aludes en el artículo con los artífices de una ideología respetable y europea como el nacionalsocialismo me parece fuera de lugar.

Comentarios como éste son los que hacen el caldo gordo al sionismo que patrocina en muchos casos a la fauna progre.

Más acertado y coherente me hubiera parecido la comparación de estos paniaguados con el estalinismo, al que, en el fondo, admiran.

http://antorchanegra.blogspot.com/

Draco dijo...

Ideologías aparte, todas muy respetables mientras no se conviertan en abominables, yo lo que comparo son las actuaciones de los unos (todos ellos responsables de Campos de Concentración nazis) con los "gustos" que detecto en los otros.

El estalinismo lo tienen asumido, de modo que lo que les falta son los métodos.

Y no es lo mismo una checa que un Dachau.

Por la cantidad más que nada.

H dijo...

Menudos tipejos.

Draco dijo...

Los unos y los otros.

Yo soy de los que está de acuerdo con aquello de que "la Historia se escribe para que no se repita", y ya ves, nada.

Les das la menor oportunidad y te salen entusiastas "a lo que haga falta" a poco que te descuides.

Y no hay que irse muy lejos (ni en kilómetros y ni en el tiempo), recuerda los Balcanes por ejemplo.