Y como Martínez Abarca, y por mucho que diga Google, yo no le deseo ningún mal físico inminente ni acepto dinero para acabar con él.
Pero me reconocerán que abortado, con carácter retroactivo, estaríamos mucho mejor.
La señora que lo acompaña, para los que no lo sepan, es una famosa cantante que en la obra Carmen ha cambiado su condición de cigarrera por la de meretriz. Cosas de la Educación para la Ciudadanía, según parece. Y de tener contenta a la Salgado, que esa es muy suya y hay que procurar no cabrearla.
6 comentarios:
Pues ya somos dos...
Algunos más, algunos más.
Que la meretriz coja de la manita a su gorrino y que se vayan juntos a cantar a otra parte. Ya se acerca el día...
Saludos
Pues hombre, que se muera no, pero una orquitis de seis meses si que se la deseo. Fervientemente. Un abrazo.
De la manita, de la patita, de la jeta o de lo que sea.
Pero que lo coja. Va a ser mejor que lo haga ella que no que lo tengamos que hacer nosotros.
Bueno, alguno de nosotros. Que he visto que algunos les gusta tener cerdos, como mascotas, en su casa e igual se lo quieren llevar.
Uff, un cerdo, ¡que asco!
Y encima un cerdo sociolisto.
Una o dos. Total: ¡Es un güevón!.
Un abrazo, Guillermo.
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