lunes, 18 de julio de 2011

Tres eran tres,

o cuatro, o cinco, o seis, los etarras en "paradero desconocido"

Veamos:
  • La policía francesa los detiene.
  • La Justicia española los condena (después de haberlos aguantado sus cachondeos en la pecera durante unos días).
  • Un Juez los pone en libertad (por error, por ordenes del Gobierno, por .....etc. etc.)
  • Se fugan.
Los que no han sido detenidos hasta la fecha, lo tienen más fácil ya que no pasarán por el trullo: El Tribunal Constitucional se encarga de legalizarlos.

Resumiendo: Que por mucho que el Gobierno esté vendido a ETA, hay algo más que no cuadra.

No hay comentarios: