viernes, 25 de marzo de 2011

Que chistosilla es la ultraizquierda.....


Intervención, muy celebrada por Sus Señorías de la Secta, en donde el Menestro de Interior evita contestar (como viene haciendo desde hace meses) sobre su implicación en el chivatazo a ETA.
A destacar: La cara de idiota del Cabezón de la Bética mientras mastica un chicle.
La susodicha intervención al Presidente del Senado (ese jeta del bonocóptero derribado en Afganistán) le ha parecido lo más destacado de la presente Legislatura.
Y a otro gilipollas de la Asamblea de Madrid, al que una ciudadana le reprochaba -en una tertulia de Veo7- semejante cachondeo por parte de un miembro del Gobierno, también le ha parecido muy graciosa y parte de la dialéctica política.
Pues yo debo ser también un aguafiestas porque pienso, igual que la señora, que a esta pandilla de cornípedos de la ultraiZmierda no les pago para que sean tan graciosillos, les pago para que administren bien la cosa pública.
Y para que contesten a cuantas preguntas les hagan los que están legitimados para hacerlas.
¿Los cinco millones de parados estarán de humor como para apreciar estas gracias tan graciosas?


Para cantar con la música de "Sin ti no soy nada", de Amaral:

Lo dice mi cara,
sin ti sólo soy una triste cagada
y no dejo de ser un fantoche que cubre de mierda esta sala.

A veces deseo ponerme un bozal,
volverme cabal y no dar la taba
eso lo dice mi cara
sin ti amigo mío,
sin ti amigo, acabo
la alegre jornada,
-al no dar la vara-,
saliendo del paso sin confesar nada.

Hablar por hablar y ponerme a pensar
me ayuda a soñar y me calma,
lo dice mi cara.

El tiempo perdido,
las cosas del alma,
mis ojos, mis cejas, mi lengua, trascienden mi cara.
Porque yo me reflejo en mi cara.
Lo dice mi cara.
Lo dice mi cara.

La cosa está clara,
los viejos recuerdos fluyen como el agua
y, cuando se pierden, al igual que el agua, se quedan en nada,
por eso yo ahora canto esta canción,
hurgando en las arrugas del espejo, buscando en mi cara,
el tiempo perdido,
las cosas del alma.

Mis ojos, mis cejas, mi lengua, trascienden mi cara.
Yo me alegraría con tu retirada,
con un definitivo adiós
que anuncie tu marcha,
porque yo me reflejo en mi cara

Lo dice mi cara.
Lo dice mi cara.

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