martes, 7 de agosto de 2018

Y seguinos sin aprender

Ahora me explico que de se reia la miserable de la Colau: Ya tenía que saber (cosa que sabe hasta el más tonto del pueblo) que los asesinos eran una pandilla de hijoputas que estaban mejos muertos, alabado sea Alá, que vivos.

Vistas las transcripciones de las conversaciones se ve cuanto nos querían (ellos nunca son racistas, ni xenófobos, al contrario, son bellísimas personas,, algo cobardicas, pero bellísimas personas) y por eso comprendo que se culpase a esta sociedad islamofóbica que tenemos y que hasta se pidiese perdón al imán del pueblo de los asesinos,

Y ahora mi habitual repaso por la Videoteca:

 

Claro que qué es todo esto en comparado con el Master de Casado.

 El de Casado, ¿eh?, no disparemos por elevación no vaya a ser que nos llevenos a algunos por delante.

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