Mostrando entradas con la etiqueta atraco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta atraco. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de julio de 2021

Las "prestaciones" que las sufrague su p.m.

Todos los mayores de edad podrán ser movilizados en España en caso de crisis 


Pues me parece que tendrán que empezar por imponérselas a la chusma política porque eso ya se hizo durante la República y solo sirvió para que algunos vivieran tan ricamente exiliados y el personal ya no traga. 

Casos de Indalecio Prieto y Juan Negrín.

¡Vosotros sí que merecéis que os pasen por las armas! Por sinvergüenzas y por dañinos.

jueves, 19 de abril de 2018

¡Ole tú y tus cojones, Jacinto!

Dos años y medio de cárcel para el anciano que mató a un ladrón que asaltó su casa 

El jurado reconoció que el procesado había actuado en defensa propia, pero consideró que podría haber utilizado otras alternativas igualmente efectivas para salvaguardar su integridad física y la de su esposa "evitando la muerte del fallecido"

Habría podido, por ejemplo, maullar un poco más fuerte para acojonarlos.

Y como estoy totalmente de acuerdo con lo que está rulando por Whatsapp, y por si no lo conoces, aquí te hago un copiar y pegar.

Se llama Jacinto. Tiene 83 años. El 1 de marzo de 2015, cuando tenía 80 años, dos hombres con caretas negras entraron en su casa y le cambiaron la vida. Aparentemente armados con armas de fuego (luego se comprobó que eran falsas), reventaron los huesos de la mano de la mujer de Jacinto con el marco de una puerta. Ella les ofreció sus tarjetas de crédito, porque en casa no tenían ni para tomar un café. Pero los atracadores no les creyeron, querían efectivo, se pusieron más violentos y les amenazaron de muerte. Jacinto les dijo que iba a su cuarto a por dinero. Allí sacó el revólver que tenía bajo llave y salió con él. Disparó al suelo para que se fueran. Uno de ellos lo hizo. El otro se encaró con Jacinto y Jacinto disparó en defensa propia y de su familia. El asaltante murió.

Más de tres años después, el viernes 6 de Abril de 2018, un jurado ha declarado culpable a Jacinto. Un jurado compuesto por gente como tú y como yo. Y dice el jurado en cuestión, que deben ser todos familiares directos de Jackie Chan y Jean Claude Van Damme, que Jacinto podía haber actuado de otra forma menos gravosa y haber impedido el fallecimiento del atacante. Vamos, más o menos, que con dos "guantás a palma abierta" de un anciano de 80 años,  la cosa se hubiera solucionado, y que hubieran salido corriendo. 

El asaltante vivo, ha reconocido en el juicio, que aquel día, jodieron la tranquila vida de Jacinto y de su familia para siempre. Y que si él se pone en la piel de Jacinto, imaginándose en aquella casa aquella noche, mataría a los dos atracadores sin pensárselo.  No a uno, a los dos. Y ésto lo dice el asaltante. Así que hoy pienso que qué vida de mierda les espera a mis hijos en este país que se empeña en defender los derechos de los delincuentes como si fueran las víctimas. Rizando el rizo. Este país de demagogos baratos que promueven la reinserción del asesino, del pederasta y del violador. Este país surrealista con leyes de pandereta. Pues nada. Vosotros meted a Jacinto en la cárcel, y al asaltante vivo le pagáis la carrera, el piso de alquiler, el psicólogo, y todo aquello que necesite para su reinserción. El mundo al revés. Yo Jacinto, amigo, te aplaudo, con los dedos de las manos, y con los dedos de los pies. Con mi alma, con mi corazón y con mi cabeza bien despejada de polvo y paja.  Si algún día tengo la desgracia de estar en tu situación, sólo espero tener la misma valentía que tú para defender a mi familia. Hoy te admiro a ti, Jacinto,  y me avergüenzo del país en el que vivo y de cómo se aplican sus leyes. Ole tú y tus cojones, Jacinto. Has hecho lo que tenías que hacer, defenderte, e hiciste bien, muy bien Jacinto, ya que el Estado en el que has vivido toda tu vida, no tiene tus mismos cojones, y no sólo no te defiende, es que cuando más vulnerable eres, te hace culpable. 

¡Ole tú y tus cojones, Jacinto!

PD.- Casi me olvido decir que tan de acuerdo estoy con Jacinto, que voy a ver si me hago con un revolver. Aunque para ello no cuente con permiso de armas.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Les va a votar su padre

Escudándose en el déficit público Montoro, el ministro vampiro de Hacienda, anuncia una brutal subida de impuestos de 7.500 millones de €uracos.

Que si la Sanidad, que si la Educación, que si las Pensiones,....

¡Mentira! Me malicio que 7.000 millones serán para pagar lo que reclama Cataluñistan (incluida la partida para un referéndum separatista) y los 500 millones restantes para gastar libremente en comidas, viajes, chaperos, y demás etcéteras para políticos en funciones.

Visto que como solo piensan en ellos y en sus vicios, al primero que me dirija la palabra para venderme la moto, lo parto la cara. Palabrita del Niño Jesús.



¿Se necesita dinero? Aquí van un par (tres) de datos:

miércoles, 13 de agosto de 2014

Pues tal que asín se escribe la Historia



From: Jesús 
Sent: Monday, August 11, 2014 2:40 PM 
To: Crónicas pancarteras 
Subject: Malvado joyero, por Alfonso Ussia

Días atrás, dos honrados delincuentes asaltaron una joyería del barrio de Salamanca de Madrid. La hija del joyero no supo dominar su mal carácter y les hizo frente. Ellos la tomaron para darle su merecido, con toda probabilidad mediante un disparo en la cabeza. Entonces, su padre, el malvado joyero, para salvar la vida de su hija y defender su negocio, disparó contra los encantadores delincuentes, hiriéndolos de gravedad. El malvado joyero ha sido imputado por un delito de homicidio frustrado por el señor juez de guardia. El joyero carecía de permiso de armas e hizo uso de una escopeta que pertenecía a su hija, que sí estaba correctamente documentada con su licencia correspondiente. Resulta indignante la reacción del joyero. Iban a disparar contra la cabeza de su hija, pretendían llevarse todo el oro existente en la joyería – ¡ay, la avaricia!–, y el padre disparó sin tener el permiso de armas. Los pobres atracadores tampoco llevaban los permisos correspondientes, pero en los atracadores, asaltadores y forajidos en general, esa carencia no es fundamental para nuestra justicia.

El malvado y precipitado padre y joyero reaccionó de manera excesivamente violenta. Sabedor de que carecía de permiso de armas, tendría que haberse defendido con los puños, siempre que con sus golpes no pretendiera hacer daño a los incautos atracadores. La única que podía usar el arma, la hija, no pudo hacerlo por hallarse en manos de los asaltantes. Y el padre, saltándose a la torera las leyes, lo hizo con grave imprudencia y extrema celeridad, amén de excelente puntería. Ajustándose a la ley, tendría que haber acudido a una dependencia de la Guardia Civil, la más cercana a la joyería, y examinarse a toda prisa para obtener el permiso, pero tan loable acción cívica conllevaba el peligro de que a su vuelta, su hija estuviera muerta con un disparo en la cabeza y la joyería completamente desvalijada. No obstante, el juez ha considerado que su irreflexiva reacción es merecedora de una imputación por homicidio frustrado. Y como uno de los asaltantes fallezca a causa de las heridas, al malvado padre se le va a caer el pelo en la cárcel. Eso, el buenismo, la comprensión hacia el delincuente, la animadversión por el asaltado, la corrección social de los que incumplen las leyes violentamente y todas esas cosas. Un juez en Andalucía ha absuelto de los delitos de robo y amenazas con violencia a un grupo de malhechores que se dedicaron a asaltar supermercados y allanar propiedades privadas durante este verano. El principal acusado, un parlamentario andaluz apellidado Sánchez-Gordillo, lo hizo en nombre del pueblo, y como el juez también es parte del pueblo, en lugar de procesarlo se lo ha agradecido con enorme cordialidad.

Una portada de «ABC» del año 1988 con un dibujo de Antonio Mingote lo explica a la perfección. Se desangra en una esquina un respetable ciudadano con un puñal clavado en el estómago. Una amable viandante acude en su auxilio, y él, más asustado por lo que le pueda suceder que por lo que le ha sucedido, le ruega a la caritativa señora: «Y sobre todo, por favor, que no se entere el juez de que le he pegado una bofetada al atracador».

Porque en la España de hoy, y también en la del reciente ayer, impedir que asesinen a una hija y desvalijen el negocio dos atracadores violentos es prueba irrefutable de fascismo. Y disparar sin permiso de armas a los asaltantes, un delito gravísimo. Malvado joyero. 

El original, aquí

No existe democracia sin justicia
y no hay un país justo si consiente
que salga sin pagar el delincuente
y si uno se defiende sea noticia.

No es solo soportar que la impericia, 
de jueces o fiscales sea indecente,
más bien es que el desprecio del sufriente
es signo y conclusión de la impudicia.

Es triste que en la casa sacrosanta 
de un hombre de probada integridad
no pueda defenderse de un salvaje.

Y luego si es político el que canta,
lo pueda hacer con toda Impunidad,
no obstante se haya hartado de pillaje.


En una situación como la descrita estoy más que seguro que en cualquier país medianamente serio a los atracadores los curaría un veterinario en la prisión y al joyero le nombrarían hijo adoptivo del lugar (cosa que aquí solo se puede si eres un chorizo o un terrorista)