"El hombre andaluz no es un hombre coherente. Es un hombre anárquico. Es un hombre destruido. Es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. De entrada, constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes. Es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña".
Jordi Pujol
La inmigración, problema y esperanza de Cataluña.
editorial Nova Terra, Barcelona, páginas 65, 67 y 68
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"Un enano, cabrón, calvo y tripudo,
un jeta acomplejado y adiposo,
obsoleto, gagá, trincón, baboso,
tartaja, correlindes y ojerudo.
Pedigüeño un gorrón morrocotudo,
de la doblez un falso virtuoso,
de mil asuntos turbios sospechoso;
un, si no cabezón, sí cabezudo.
Si así calificarme se permite,
ya veis que en mis cuartetos lo describo;
y pues salió racista el señorito,
no creyendo pasarme ni un ardite,
a fuer, le añadiría, de objetivo,
desmayado un tupé y un bigotito".
Félix
un andaluz desarraigado, destruido y anárquico, en estado de ignorancia y
de miseria cultural, mental y espiritual"
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