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miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Y te preguntas por qué estamos como estamos?

Vaya, vaya, resulta que mucho pedir que se publiquen las cuentas de la Casa Real y resulta que se desconocen las del Congreso en las que se descubre que sus "señorias" disponen de billetes opacos para sus viajecitos.

¿Que nos dice de esto Cayo Lara, azote de la Casa Real? Me parece muy bien que pida cuentas, pero ¿Ha viajado él con fondos de los Presupuestos Generales de Estado, o sea, míos?

¿Y que me cuenta el Cuatro Pelos? ¿También viaja con mi dinero?

Aquí hay mucho mangante h.p. que tendría que dar explicaciones. Luego, caso de existir algún juez como Dos manda, ingresar directamente en la trena.

martes, 17 de julio de 2012

El que se pica, ajos come

No es lo que dice, que más o menos podríamos escribir todos como cosa sabida, lo que te engancha es la forma campechana y desenfadada de como lo dice. Y de comprobar como siempre hay algún fulano que se siente ofendido:

Vamos a ello:

"La Cultura, la Educación, la Sanidad, las clases altas, medias y bajas, expoliadas. Y el disparate administrativo-político-autonómico, ni tocarlo.

A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21 %... A ver si lo entiendo. Insisto.

Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente.

¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores... ¿Para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?

¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come? Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad... Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.

En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?

A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras.

Treinta años engordándolos con nuestra imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía... Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.

Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, "voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición"; "me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario"; "voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible"; "aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla". "Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo".

Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos. Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones. Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente.

Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada, con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.

Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones lingüísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.

Lo escribía el poeta Cavafis en Esperando a los bárbaros. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.

Recristo. Qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango. Fiera venganza la del tiempo. Parece un título de Lope de Vega. Un tango adecuado para este pasaje".


¡Joer, joer, como se ha puesto el mamapitos cuatro pelos! Con lo que le gusta vomitar insultos contra el Rey, lo mal le ha sentado que se hable de su Eminencia.
Teniendo en cuenta que yo pienso como Perez-Reverte, yo le diría a ese venezolano vividor del naZionalismo:

miércoles, 13 de octubre de 2010

Profanadores de tumbas

¿Me puede explicar alguien del Régimen como se hace para cumplir con la legalidad cuando se realizan estudios forenses en osarios sin existir orden judicial ni autorización del ayuntamiento y comunidad, como es obligado para cualquier cementerio público ?

¿Hay alguna nueva Ley, que yo no conozca, de esas que se inventa De la Vogue (o De la Morgue, que han dicho algunos) para no ser acusada de profanadora de tumbas y del estilo a la que la permitió empadronarse en Beneixida?
Me parece estupendo que cada uno quiera honrar a sus muertos, pero deberían preocuparse más por los vivos y dejar a los muertos descansar en paz. Muertos de los que sus familiares no se habían acordado, dicho sea de paso, hasta que llegaron las subvenciones.
Como ningún nacional ha pedido que se le entierre alejado de un rojo, tengo que entender que los rojos son unos rencorosos que no han asimilado que perdieron la Guerra (de haberla ganado aún estarían abriendo fosas para meter personal).
Una duda: ¿No será que los talibanes españoles están estudiando, sin que nadie se entere, donde colocar las cargas explosivas para volar el Valle de los Caídos al igual que los talibanes afganos volaron los Budas de Bamiyán?

Bueno, tampoco sería la primera vez: Hay antecedentes.