Pide la dimisión de este cornípedo, prolífico activista laicista, que elimina una capilla en la Universidad Complutense aduciendo necesidad de espacio cuando él disfruita de un despacho de 70 mts2
Con enseñantes que llevan sus frustraciones a las aulas no es extraño que la Educación ande como anda.
Y la universitaria en particular.
¡Sobre el ciudadano yo!,
-sea o no sea Cristiano-, que el consejo me eligió para ejercer de tirano. Por tanto quien tropezase en el camino conmigo, por poco que la liase me tendrá como enemigo y al ser cosa del decano actuar según le pete, digo a quien protesta en vano: "coge la maleta y vete". Y en hinchando pecho, veta, -este inquisidor laicista-, la capilla por la jeta. |