Ya en una entrada anterior desenmascaraba el cinismo y el doble juego de politicastros asistiendo a manifas contra acuerdos que ellos mismo han aprobado (ver aquí).
Pues bien, y a pesar que es cierto que hay algunos permisos vigentes aprobados por el anterior gobierno (P$O€~PRC), se callan que en abril de este año Cantabria se convirtió en la primera comunidad cuyo Parlamento regional aprobó una ley para prohibir el uso de la técnica del fracking y siguen con sus manifas.
Pues bien, y a pesar que es cierto que hay algunos permisos vigentes aprobados por el anterior gobierno (P$O€~PRC), se callan que en abril de este año Cantabria se convirtió en la primera comunidad cuyo Parlamento regional aprobó una ley para prohibir el uso de la técnica del fracking y siguen con sus manifas.
Manifas en la que no pueden faltar sus comparsas de gorra a lo Mao con su banderita ilegal y algún que otro puño en alto.
Y es que lo de menos es el fracking, en lo que consiste la cosa es pasar una mañana cortando las calles de Santander, en que los vean, en agitar al personal, y en la posterior la comida de fraternidad para celebrar el éxito de la dura jornada de lucha.
Me parece muy bien que si no tienen otra cosa que hacer, se manifiesten, pero estoy hasta los cojon*s que cualquier iluminado* -al que le hayan cortado la luz por falta de pago- le pueda montar una manifa a las Hermanitas de la Caridad.
Que sabe perfectamente que no tienen nada que ver con las eléctricas, pero todo sea por fastidiar a la Iglesia ya que siempre se apuntará algún borrego al evento.
¿Se entiende lo que pienso de estos merluzos? Pues eso.
¿Se entiende lo que pienso de estos merluzos? Pues eso.
* En realidad estoy pensando en los afectados por las preferentes que en vez de irse a protestar, con todo el derecho del mundo, a donde deben protestar (reconociendo que los han timado por listucos), se van a protestar a toda fiesta popular (ver al fondo de esta foto) o de barrio que se organiza para pedir que les devolvamos el dinero que, al parecer, les hemos robado.