Coño, claro, las rebajas tienen que ser para todos: Pobres y ricos, guapos y feos, altos y bajos (si es que quedan tallas), blancos y negros.
Y me parece muy bien que "imperativamente" cumplan unas condiciones mínimas.
Lo que ya no me parece tan bien es que estemos escuchando todo el día a Carrillo, a Bosé y a titiriteros varios hablando del peligro de la ultraderecha y luego resulte que todos los peligrosos son de ultraizquierda.
Aquí, que yo sepa, los realmente peligrosos habituales son Maoístas, Marxistas-Leninistas o de otras diversas procedencias ideológicas, de difícil clasificación.
De lo que sí estoy seguro es que no he visto a ninguno de ultraderecha:
Que ni falta que hace. Pero que resulta curioso, cuando menos.
