Después de tomadas las medidas anteriores (y cuantas hagan falta más) ya solo queda recluir a los psicópatas e impedir que ejerzan cargos públicos y puedan enseñar a los niños.
Un loco como este no puede andar suelto por la calle.
"Cuando la izquierda pierde una elección intenta destruir el país. Cuando gana, lo consigue"