¿para llegar a esto mereció la pena gastarse 22.000 millones de pesetas?
La próxima vez que se queme hay que dejarlo como esté para que se revuelquen en sus cenizas todos los guarros de Barcelona y alrededores.
Pobre Barcelona, ¡quien te ha visto y quien te ve!

La próxima vez que se queme hay que dejarlo como esté para que se revuelquen en sus cenizas todos los guarros de Barcelona y alrededores.
Pobre Barcelona, ¡quien te ha visto y quien te ve!