No hubo autor intelectual, explotó lo que a ellos les ha convenido decir que explotó, y se siguen ratificando en la mentira.
Que no es aclarar ni asesinatos, ni defender a la Patria.
11-M. Décimo año de oscuridad manifiesta:
I
11-M, campanadas, otro año más nos vienen a recordar las campanas los muertos del 11-M que, aunque el caso esté cerrado, los flecos…, ¡ay, los flecos!, los flecos es lo que tienen: "no permiten que se olvide mientras ellos lo recuerden". II Las sombras de la noche guardan noches en sombra permanente donde nuestros fantasmas más íntimos se retuercen, bailando sin cesar la danza más macabra que se bailó en España últimamente. Pesadillas y ocasos que no amanecen nunca se esconden en la mente de un pueblo amenazado desde aquel 11-M. Mientras: Nuestros muertos respiran medio muertos a la espera de que les demos tierra definitivamente, una vez que sepamos quien urdió esa trama mortal que quebrantó la paz de nuestra gente. Sólo entonces podremos enterrar para siempre el recuerdo más triste que ocurrió en nuestra atormentada historia más reciente. III A veces cuando sueño me voy al infinito, más allá de las columnas de Hércules donde el foco de luz que lo proyecta todo esconde su secreto, y oteo la cáscara celeste en busca del punto donde la vida empieza con la esperanza de ver que nada está perdido y Dios nos mira, y los nuestros contemplan complacidos Su celestial mirada. |
6 comentarios:
11-M. Décimo año de oscuridad manifiesta:
I
11-M, campanadas,
otro año más nos vienen
a recordar las campanas
los muertos del 11-M
que, aunque el caso esté cerrado,
los flecos…, ¡ay, los flecos!,
los flecos es lo que tienen:
"no permiten que se olvide
mientras ellos lo recuerden".
II
Las sombras de la noche
guardan noches en sombra permanente
donde nuestros fantasmas más íntimos se retuercen,
bailando sin cesar
la danza más macabra que se bailó en España últimamente.
Pesadillas y ocasos que no amanecen nunca
se esconden en la mente de un pueblo amenazado
desde aquel 11-M.
Mientras:
Nuestros muertos respiran medio muertos
a la espera de que les demos tierra definitivamente,
una vez que sepamos quien urdió
esa trama mortal que quebrantó la paz de nuestra gente.
Sólo entonces podremos enterrar para siempre
el recuerdo más triste que ocurrió
en nuestra atormentada historia más reciente.
III
A veces cuando sueño
me voy al infinito,
más allá de las columnas de Hércules
donde el foco de luz que lo proyecta todo
esconde su secreto,
y oteo la cáscara celeste
en busca del punto donde la vida empieza
con la esperanza de ver que nada está perdido
y Dios nos mira,
y los nuestros contemplan complacidos
Su celestial mirada.
Un abrazo y… ¡qué pena! Seguimos sin arreglar nada.
Me llora el alma queridos, no me siento con ganas de nada, unicamente de marcharme de esta desgraciada España.
Que no habrá que Rajoy, el primer perjudicado, ha olvidado lo que decía.
Hoy el dolor sabe a andén,
a vía muerta, a tren sin carril,
a corazón hueco de asesino
y bomba desahuciada.
Sí, hijuco, sí, dan ganas de marcharse antes de que esto explote.
Quique: No me tientes que te abro un Cuaderno de poesías en menos que canta un gallo.
Aunque te advierto que la competencia es de aúpa :D
Publicar un comentario