viernes, 21 de agosto de 2009
Me cisco en los talibanes
Me parece muy bien que tengamos una Menestra instigadora de totalitarismos que no fuma, que no bebe, que no come más que hierbas, y que no folla*, pero que la P$O€ se meta en nuestras casas para ver si fumamos o no fumamos es algo que no deberíamos consentir. * No me extraña que con esa clase de vida vea Brotes Verdes donde solo debería ver Números, Gráficos, etc. etc. Andando el tiempo, y si les dejamos, ¿Prohibirán también la música y los tonos de móvil? Pues les advierto que yo no pienso consentir fusilamientos, voladuras, ni que husmeen por mi casa para ver si tengo Judíos escondidos. Porque podré aguantar mejor o peor a un Gobierno Legal, pero nunca a un Gobierno Ilegítimo. Y, francamente, un Gobierno con 5 millones de parados que solo gobierna para él, y para sus amigos, no me parece que sea muy legítimo que digamos.
| A mí lo que revienta |
Etiquetas: Economía, Menestros/as, Salgado, totalitarismos, UE, © Javier
no es que me digan: ¡no fume!,
la nicotina es veneno
y veneno su perfume,
es más, apruebo la idea
y más si a los fumadores
tal medida les cabrea.
Yo también fui fumador
y me costó Dios y ayuda
abandonar su sabor,
sin embargo, me molesta
que a los más recalcitrantes
les cierren todas las puertas,
y habría que habilitar,
para zanjar el asunto,
mingitorios especiales
donde, a la vez que los pises,
se recojan los desechos
del venenoso producto.
Pero dejemos el tema,
parece más importante
sacar la ley del parado,
a poder ser, cuanto antes,
que los ricos tienen perras
pero les falta talante
y los progres zETAlistas,
-que son más listos que el hambre-,
quieren despistar al pobre
culpando a los más pudientes
de ser causa del desastre,
-en que nos metieron ellos-,
de una forma vergonzante,
y mientras, el buen Pepiño,
“todo bondad, genio y arte”,
desde su villa de Arosa
se cisca, bromas aparte,
en los españoles todos:
“en unos… por gilipollas
y en otros… porque son parte
sustancial de la cagada
que zETA zETA reparte”.
Un abrazo y… mientras sus bolsillos engordan lo que nunca engordarían siendo personas honradas, los trabajadores miran al patrón con ojos más propios del siglo XIX que de éste, sin querer ver que, la causa del desorden económico-social en que nos encontramos todos, incluidos los empresarios, es producto de la inoperancia y latrocinio de los que nos desgobiernan que, por otra parte, se comportan como nuevos ricos, pero peor ya que su indigencia espiritual los delata. ¡Menudos hijos de puta! (¿Lo puedo decir o no?: si va contra la ¿ley?, lo retiro).
¡Pues solo faltaría eso!
Yo, de forma individual, lo vengo haciendo hace años.
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